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Carpaccio de calabacín con grana padano

¿Has probado alguna vez el calabacín crudo?


Para este jueves te propongo una receta muy fresca y fácil. A partir de ahora llegan los días de calor y se hace complicado entrar en la cocina y encender el horno y los fuegos. 

Por eso trataré de ofrecer recetas fáciles, fresquitas pero resultonas para que sorprendas a tus invitados o a ti mism@. ¡La comida entra por los ojos! 

Platos diferentes para que no tengamos la sensación de estar comiendo todo el tiempo lo mismo. Y una de esas recetas RESULTONAS ideales para una cena ligera o como entrante/aperitivo saludable es  este carpaccio de calabacín con el queso italiano grana padano y una vinagreta de mostaza antigua estupenda.

¿Empezamos?

Carpaccio de calabacín



Ingredientes para 2pers.

1 calabacín mediano

Lascas de Grana Padano. Puedes sustituir por otros quesos como: queso de cabra, parmesano, fresco.

1 cdta. de mostaza antigua

2 cdta. de miel

6 cda. de aceite

1 cda. de vinagre balsámico

Sal y pimienta

Un puñadito de pasas. 







Este es uno de esos platos que te recomiendo hacer en el momento para consumirlo después. 

1º. Corta el calabacín por la mitad, lávalo y no le quites la piel. Con la ayuda de un pelador, ves haciendo tiras, como si estuvieras pelándolo, y ves reservándolas en un plato. 

2º. Para la vinagreta:

En un bote con tapa añade: el aceite, la miel, la mostaza y el vinagre. Agita enérgicamente  para emulsionar la vinagreta. De esta manera se hace muy rápido y si te sobra la puedes conservar en el mismo bote para otras ensaladas. 

Si no tienes un recipiente para hacerlo así, puedes emulsionarla con la ayuda de una varilla. Ves “batiendo” hasta que veas que todos los ingredientes han quedado ligados. Reserva para el emplatado. 







La receta tiene dos pasos muy sencillos por lo que creo que parte del éxito del plato es cómo lo presentemos.

En esta ocasión me apetece crear un emplatado delicado y elegante de manera que cuando lo veamos nos capte de inmediato.


He apostado por  un plato de un color neutro. No llega a ser hondo pero tampoco es llano. Visualicé inmediatamente la manera de presentar este calabacín cuando abrí el armario donde guardo la vajilla. 


Muchas veces las vajillas nos dan las pistas sobre cómo presentar la comida. Pero como siempre digo, no solo hay que buscar la estética porque sí, sino pensar si lo que vamos a hacer tiene sentido, es práctico a la hora de degustar. 


¡Sigamos! 

Pincela las tiras de calabacín con la vinagreta para asegurarse de que todas las piezas queden bien aliñadas. Una vez tengas este paso, enrolla cada tira y colócala en el plato que hayas elegido. No pasa nada si son de diferentes alturas. Buscamos también esto. 

Con cuidado y con la ayuda de una cuchara pequeña ves añadiendo vinagreta por encima de los rollitos de calabacín.

Coloca las pasas con mimo y, por último,las lascas de queso. 

¡Y ya lo tenemos! Tan sencillo y tan bonito ¿no te parece? 

¡Anímate y comparte conmigo tu experiencia, estaré encantada de ver tu emplatado!

Nos vemos pronto.

Adriana B.


Carpaccio de calabacín

Carpaccio de calabacín, una idea para los días de calor