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Curiosidades
Transformarse en momentos de crisis es todo un reto 

 

En esta carrera por adaptar nuestros negocios lo más rápido posible a esta ya famosa nueva normalidad, no hago más que preguntarme sobre cómo quiero que sea y hacia dónde quiero ir teniendo en cuenta dos factores muy importantes: las nuevas necesidades o inquietudes de la gente y un futuro que se presenta más incierto que nunca.

Una reflexión, preguntas sin respuesta en voz alta, que me gustaría dejar escrita en este pequeño rincón digital, que es el blog de TR3S COCINA y compartirla con todo aquel que quiera leerla 🙂 


¿Qué es exactamente eso de la nueva normalidad?

Me pregunto si hay un cambio de mentalidad real después de haber vivido, y ojo, seguir viviendo esta situación tan extraordinaria y difícil. Desde luego en la restauración (que es el ámbito laboral que me compete) creo que sí. Y ya no solo de mentalidad sino en la manera de trabajar. Pero, ¿y en el consumidor?

Antes de esta pandemia ya se percibía una transformación quizás tímida en ciudades pequeñas, más notoria en las grandes, en la manera de consumir o de disfrutar de la gastronomía.

Los chefs a domicilio, eventos personalizados, experiencias más únicas y en pequeños grupos en espacios privados… aparecían como opción a las actividades más tradicionales. O el turismo gastronómico que estaba moviendo a tantísima gente que viajaba por el placer de comer, de descubrir a esos chefs de estrella o restaurantes sobresalientes.

Ahora, quien puede, se adapta al reparto a domicilio o recogida en sus espacios  ¿Se pondrá más de moda que nunca esta tendencia convirtiéndose en una parte esencial de la restauración? Incluyendo a los restaurantes de estrella ¿Preferimos comer en casa antes que salir? 


emplatado, servicio de chef a domicilio de tres cocina¿Dónde y cómo situamos ahora la experiencia gastronómica?

Volviendo a los restaurantes de estrella donde creo que podemos ver un ejemplo muy evidente de lo que entendemos por experiencia, ¿se habrían planteado alguna vez y antes de este paradigma social ofrecer su cocina a domicilio o para llevar?

Con un servicio en mesa impecable y atención exquisita acompañados de un concepto culinario muy estudiado y trabajado por los chefs y sus equipos, acudir a un restaurante de estrella es, desde mi punto de vista, toda una experiencia. Pero ¿y ahora qué? 

La comida nos une (como dice el eslogan de Canal Cocina) y, de una manera u otra, seguirá siendo así. Estoy convencida. De toda crisis salen conceptos novedosos, proyectos que satisfacen las nuevas necesidades del consumidor en un mundo tan cambiante y rápido, pero al final todo tiene su proceso.

¿Cómo se adapta un pequeño comercio sin recursos? ¿O un autónomo como yo? No es solo plantearse hacer vídeorecetas porque es lo necesario para darse visibilidad, esto es casi obvio y ahora más que nunca. Es algo más. La digitalización será clave pero adaptar una web o empezarla no es sencillo, ni gratis.

Como no lo es hacerte con un packaging y ajustar tus platos a un sistema de reparto para que lleguen a su destinatario sin perder la calidad a la que nos tenían acostumabrad@s en su local. ¡Todo un desafío! 

¿Y cómo le pides a esa parte de la población que ahora no tiene recursos a que te ayude a impulsar tu negocio? Quizás puedas pensar que ¡vaya reflexiones tan deprimentes o negativas! pero os aseguro que no. Tan solo son preguntas que me vienen a la cabeza y quería compartir. Con sentido o sin él. 

Por eso trato de buscar las respuestas necesarias para seguir generando una nueva oportunidad: para mi negocio y para mi vida en general.

Alguien me dijo en una ocasión que “empezar de cero puede ser un reto”. Y tanto que lo es. Pero si lo aceptamos como algo positivo, bonito e ilusionante, a pesar del miedo y la incertidumbre, puede ser maravilloso.

Tengo claro que en este momento de transformación tan brutal a nivel empresarial, no quiero correr. Y aunque quisiera, tampoco puedo. Pero si algo he aprendido en este periodo de “retiro” (y puede sonarle a alguno demasiado místico, utópico, difícil… o como quiera etiquetarlo) es a confiar. 

¡Nos vemos pronto!

Adriana B. 


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Curiosidades


La historia de TR3S COCINA se remonta a mi vida en Francia, hará ya 7 años. ¡No me lo puedo creer! 

Me fui con 23 años (y con el que ahora es mi marido) a empezar una nueva vida en el país vecino sin saber qué pasaría, sin saber el idioma. En un coche que se rompió por el camino y una pata de jamón que tuvimos que llevar a cuestas hasta llegar a nuestro destino: Senlis, una pequeña ciudad al norte de París. Era un regalo para los tíos de mi pareja y evidentemente tenía que llegar a sus destinatarios sí o sí.

Con sus luces y sus sombras, pero siendo una experiencia vital estupenda, Francia nos ofreció cuatro años maravillosos. Y allí, en esa ciudad de cuento, nació lo que hace un año presenté de manera oficial como TR3S COCINA.

Mi inquietud por la cocina vista de una manera profesional cogió, sin duda, fuerza en aquel primer diminuto piso.

Empecé a cocinar no solo para alimentarme sino para darnos el gusto de disfrutar de la comida. 

Me empapaba de recetas día y noche, LITERAL, compaginando mis clases de francés y posteriormente mi primer empleo como fregaplatos en una franquicia de carne. Un trabajo que lejos de recordarlo como algo negativo me acercó al mundo profesional. Poco a poco empecé a elaborar las entradas y los postres ¡sin dejar de fregar, claro! Yo era feliz. Me había costado mucho encontrar un empleo. 

Probaba en mi cocina de “Pinypon” e invitábamos a toda la familia. Aunque comiéramos apretados y lasaña hecha sin horno para 10-12 personas (lo pienso ahora y digo que ¡qué valor! jajaja) ¡Pero oye, lo hacíamos! Y lo mejor de todo era ver a la gente disfrutar.

Me volcaba en cada detalle, pensaba los menús e imaginaba qué podía ofrecer para garantizar que mi familia y amigos estuvieran absolutamente cómodos. ¡Hasta me animé a preparar un menú semanal para los compañeros de trabajo de mi pareja! 

Empacaba los tupper de comida en una caja de madera y él los llevaba y los repartía. Poco a poco iba picandome más y más el gusanillo y mi ilusión era formarme en una escuela de cocina.

Los pimientos llegaron en la Rue de Beauvais 48, la segunda casa. Y con ellos, el primer boceto de blog llamado El saber hacer mediterráneo. Antes de este nombre se barajó otro: Le caprice d’ Adriana… La idea era proponer recetas mediterráneas, españolas, a los franceses que adoran nuestra gastronomía.

Y por eso los pimientos, (aunque la primera idea fue un tomate) un alimento que me transportaba a casa. Me lancé con los primeros videos que nunca vieron la luz, como el blog. Y de nuevo nuestra vida cambió. 

 



Llegó Barcelona.

De la noche a la mañana decidimos que nuestra aventura debía continuar en otro lugar. Volvíamos a España, para nuestra propia sorpresa, tras cuatro años en el país galo. Con todo, nos mudamos.

Adriana en la escuela de cocina Barcelona daba paso a otra etapa maravillosa donde pude llevar a cabo mi gran ilusión: estudiar cocina en l’ESCOLA SUPERIOR  D’HOSTELERIA DE BARCELONA.

Lo recuerdo con tanto cariño…que me emociona. Me lo pasé genial, me encantaban las clases prácticas y disfrutaba mucho más degustando todo lo cocinado tras cada sesión. ¡Nos poníamos las botas! 

Además me permitió realizar las prácticas en el restaurante La Finca de Susi Díaz. Una de mis chefs de referencia por su calidad en los emplatados, esa elegancia y creatividad sin olvidarse de esos sabores tan delicados y perfectos. 

Si me hubieran dicho años atrás, en aquella cocina diminuta donde me volvía loca con sus rectas, que realizaría las prácticas en su restaurante… no me lo creería 🙂

Pero Barcelona duró 365 días aproximadamente 🙂 La vida (queriéndolo o no) nos trajo de vuelta a nuestra ciudad natal, Alicante, después de 5 años fuera.

Pese al trabajo que cuesta empezar de cero otra vez, desde el minuto uno dije que era el momento de lanzarme.

Durante meses le dimos entre mi marido, mi hermano, y yo la forma definitiva a nuestro pequeño proyecto: TR3S COCINA,

Miguel plasmando todas mis ideas con sus diseños, mi pareja con su apoyo incondicional y yo, al pié del cañón cada día para ofrecer lo mejor de mi. 

Mi otro hermano, Carlos, le dio sin saberlo el nombre al proyecto al crear un grupo llamado TR3S, así tal cual. Con tres pimientos y mi “lema” de ¡cocina, emplata y a la mesa! me pareció la mejor elección. 


Curiosa coincidencia, lo creáis o no, porque cuando propuse los dos menús no caí en la cuenta de que todo empezó en Francia y que este jueves 7 de mayo es nuestro cumpleaños.

Con este menú temático (tendréis el menú completo en el post de mañana) que elegisteis cierro un ciclo. Con un futuro lleno de incertidumbre, TR3S estará siempre enfocado a divertiros y a hacer disfrutar a todo aquel que se deje llevar por mí, por la esencia de estos tres pimientos. Con su verde esperanza, lleno de frescura y naturalidad y su rojo pasión, fuerza y vitalidad.

Gracias por acompañarme en este pequeño relato. Es importante recordar cómo nacen los proyectos, volver a sentir la ilusión del principio y compartirlo. Detrás de una idea, siempre hay una historia que contar. 

¡Nos vemos pronto!

Adriana B. 

comienzos de TRES COCINA

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Curiosidades
El vino y el chocolate son su forma de vida. Tanto es así, que cuando viaja busca dos cosas: “las mejores bodegas y pastelerías.” Nuria Poveda, enóloga y experta en chocolate, describe que estos dos mundos “le invitan a viajar sensorialmente” y termina diciendo que, para ella, “el vino es, ante todo, disfrute”.

Estudió Ingeniería Agrícola, cursando también el Posgrado de Sanidad del Viñedo, por lo que su relación con el vino empezó antes de formarse como enóloga, estudios que cursó gracias a la invitación de una amiga, quien le animó con esta carrera. 

Nuria Poveda, enólogaEnamorada de la gastronomía en general, Nuria Poveda disfruta probando vinos nuevos y compartiéndolo en sus redes con sus seguidores. Pero, por si fuera poco, en el mercado podemos encontrar Supervinos 2020. Un libro donde Poveda recopila una amplia lista de los mejores vinos de los supermercados españoles, así como el maridaje ideal siendo esto la principal novedad de esta edición.


TR3S te invita a conocer de la mano de Nuria Poveda el mundo del vino. Un pedacito de la gastronomía donde se puede apreciar de una manera más evidente la diferencia entre conceptos tan complejos como lo son el GUSTO y el SABOR. En definitiva, un viaje donde el olfato y el paladar son los protagonistas junto con una buena copa de vino.

¿Podemos definir el gusto de un plato o de un vino sin analizar previamente su sabor?; sabor y gusto, ¿son dos términos que se definen mutuamente?; ¿Podemos intuir que hay alguna diferencia, o el uno sin el otro no tienen sentido? El debate está servido 


La fase gustativa de un vino viene dominada por el olfato


Según Niki Segnit, autora del libro ‘La enciclopedia de los Sabores, el gusto definiría las cinco cualidades que se detectan en la lengua y en ciertas partes de la boca haciendo referencia al dulce, salado, agrio, ácido y umami. Mientras que el sabor lo detectamos principalmente en el bulbo olfativo.

P. ¿Compartes esta afirmación que hace la autora?


R. Absolutamente. Como bien señala la autora, el sabor o la sensación que provoca la fase gustativa de un vino viene dominada por el olfato, aunque no lo creamos. De hecho, en la cata de vinos hablamos de retronasal, que es una sensación que une el olfato y el gusto.


P. ¿Podríamos decir entonces que cada sentido se encarga de describir unas características del vino? ¿El gusto identificaría el dulce, el salado, amargo y ácido, además de la textura, mientras que el olfato se encargaría de detectar los aromas de ese vino?


R. Efectivamente. De hecho, hice un curso de vinos internacionales que se llama Wine and Spirit Education Trust (WSET), y para catar utilizo su ficha de cata oficial donde añaden los aromas directamente en las características del sabor haciendo un copia y pega. Aunque debo reconocer que yo, actualmente, aunque uso su ficha, esa parte no la hago así. Cuando detallo las características del sabor me baso solo en las que noto en boca cuando pruebo el vino, que a veces difieren del olfato.


P. Si eso es así, ¿se encarga el olfato de detectar antes que el gusto si un vino está en malas condiciones y después el gusto nos ratifica esta percepción?

R. Si, aunque no es siempre así. Puede pasar desapercibido en nariz y luego notarlo en boca, pero sería algo raro. Lo normal es que en nariz ya se detecten aromas extraños.

P. Aparece otro término, el aroma, que se relaciona directamente con la nariz. Tanto es así que se habla de la “nariz del vino” para referirse al aroma, ¿no? ¿Dejamos, entonces, el AROMA para la nariz y el GUSTO para el paladar?

R. Sí, nosotros cuando catamos hablamos directamente de nariz y boca, la nariz de este vino es equis y la boca, lo mismo. También se menciona a veces el paladar, aunque me gusta más el término boca porque me parece más amplio.

P. Para finalizar con este bloque: ¿Qué es, entonces, el post gusto del que hablas en los videos de Instagram?


R. El post gusto es un indicador de calidad del vino. Es ese sabor que nos deja el vino en boca. Una vez que lo hemos tragado, si perdura es un post gusto largo, si en cambio, desaparece rápido tendrá un post gusto corto.

“La mejor escuela para aprender de vino no está en los cursos, ni universidades, sino en catar, catar y catar”


P. ¿Catamos, degustamos o saboreamos? ¿Qué hacemos con el vino?

R. Las tres cosas, aunque me decantaría más por las 2 primeras, yo saborear lo dejaría más para la comida.


P. Me resulta curioso que se estructure de la siguiente manera una cata de vino: ¿Por qué se hace en este orden?

– Color

– Aroma-olor

– Boca

R. Bueno, es algo más lógico, porque por lo general lo hacemos así, aunque sea de manera rápida y sistemática. También porque si el vino está bueno cuando llegamos a la boca nos lo terminamos y ya no podemos apreciar ni el color ni el aroma.  Aunque es cierto que en Francia llevan ya algunos años valorando el color al final, pero a mí me gusta más el sistema clásico: primero las valoraciones y por último el disfrute de bebérselo y olvidar ya su color, aroma, etc.


P. Centrándonos en la tercera parte de la cata (en la boca) es llamativo que se divida a su vez en dos pasos: el primer sorbo, donde identificaríamos las 5 cualidades de las que hemos hablado antes, y seguidamente la entrada en acción del olfato, del bulbo olfativo.

Por lo que realmente este paso de degustación no se puede entender o describir sin la percepción del sentido del olfato. ¿Es así? ¿En esta ocasión percibimos otros aromas distintos o los mismos que en la fase dos? Donde solo hemos olido el vino.


R. Este ya sería un sistema de cata a un nivel muy técnico. A mí me gusta acercar el vino a la gente y olvidarme de tecnicismos. En las fases de las que me hablas, entiendo que una de ellas es la percepción de la acidez, el grado alcohólico, la tanicidad, etc., y en la fase dos hablamos de las características del sabor, o lo que es lo mismo, podremos identificar si sabe a fruta roja, a madera, a hierba, etc.

La primera parte es algo más técnica y es necesaria hacerla para elaborar una ficha de cata. La segunda es más simple, aunque a los más amateur les suele costar detectar tanto aromas como sabores concretos, pero eso se soluciona con la práctica. La mejor escuela para aprender de vino no está en los cursos, ni universidades, sino en catar, catar y catar.

 

“Al maridar, el enólogo o sumiller indica las combinaciones que podrían resultar más agradables, pero todo maridaje es posible”
 



P.
¿Existen reglas para maridar?

R. En el mi libro ‘Supervinos 2020’, lo digo en la introducción ya que en este libro propongo los maridajes más adecuados para cada vino. Pero esto no quiere decir nada, si te hace disfrutar, ¡adelante! Para mí no hay reglas específicas para maridar, eso sí, es como todo, ¿te tomarías un huevo duro con una salsa de chocolate? Cierto es que a algunos les puede gustar, pero por lo general no es una combinación agradable. Con los vinos pasa lo mismo, al maridar, el enólogo o sumiller indica las combinaciones que podrían resultar más agradables, pero todo maridaje es posible.


P. ¿Qué deberíamos tener en cuenta a la hora de maridar? ¿Debemos tener en cuenta el gusto y el sabor tanto del vino como de los platos que conformen el menú?


R.
Lo más importante a la hora de maridar, como casi todo en la vida, es el equilibrio. Un vino muy potente nos anulará el sabor del plato, y al revés. Un plato muy potente nos anulará el sabor del vino, así que es importante que sea una relación win- win entre ambos, una relación simbiótica. Puede parecer difícil a priori, pero a la hora de la verdad no lo es, nuestros sentidos son sabios y reconocen enseguida aquello que les resulta agradable y lo que no, y de esto sabemos todos, no es necesario tener una formación previa para detectarlo.


P. ¿Se puede, entonces, dar dos-tres tips muy básicos para maridar cualquier menú?

R. Se puede optar por los clásicos: vino blanco o rosado con pescado, aperitivos y ensaladas. Vinos tintos jóvenes con carne de ave, y tal vez, pescados grasos, aunque no todos, ya que dependería de la frescura del vino. Y por último, vinos con crianza, con carnes rojas y guisos. Esta es la noción más básica, pero el tema maridajes es muy extenso y muy interesante, porque luego podríamos hablar de maridajes con cocina picante, con cocina exótica, con postres, vinos blancos con carnes… Porque podemos maridar vinos blancos con crianza en barrica que acepten bien la cocina más grasa y un largo etc.

 

Si bien es cierto que nos quedamos con ganas de seguir hablando del vino, podemos concluir que aunque teóricamente son dos términos diferentes, gusto y sabor, y cada sentido detecta diferentes características, hay una línea muy fina donde cuesta no incluir un término cuando hablamos del otro y viceversa.

Con un catálogo de olores tan amplio como nuestro cerebro pueda registrar, empecemos a echarle narices y a experimentar oliendo. Ampliando nuestros horizontes olfativos y gustativos. Divirtiéndonos cuando vayamos a beber o a comer, degustando o saboreando cada bocado o trago. Porque nos ayudará, sin duda, a experimentar ese viaje sensorial del que habla Nuria sin necesidad de movernos de casa. 

La gastronomía es tan apasionante que no se reduce solo a recetas, tradiciones, encontrar el origen de los alimentos y la química que se produce al mezclarlos. Sino que va más allá, despierta nuestros sentidos y nuestra creatividad. Es parte de nuestra historia y de lo que somos.

¡No dudes en dejar en comentarios qué te ha parecido la entrevista y si te gustaría seguir descubriendo el mundo del vino!

Nos vemos en la próxima entrada. 

Adriana B.





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Curiosidades
¿Reutilizas las sobras que se generan en tu cocina?
¿O prefieres desecharlas?

Este jueves os invito de nuevo a compartir conmigo una pequeña reflexión sobre la cocina de aprovechamiento. 

En casa de mi madre nunca se ha tirado nada. Siempre se ha aprovechado cualquier resto de comida y recuerdo muy fácilmente cuando le preguntaba qué hay de comer y me contestaba “sobras”. No me hacía ninguna gracia.

Viéndolo ahora con perspectiva y teniendo unos cuantos años más, me parece la opción más correcta y responsable. Pero sí es cierto que el enfoque puede ser distinto. Podemos ir más allá y reinventar esas sobras creando platos diferentes que nos alejen de la sensación de estar comiendo lo mismo durante x días. Tranquil@s, no estoy descubriendo nada nuevo. Nuestras abuelas ya lo hacían.

La cocina de aprovechamiento 

Es, sencillamente, aquella que saca provecho de los alimentos que ya tenemos en la despensa o en la nevera. Pero cuando hablamos de sacar partido, estamos englobando no solo esos restos de comida ya cocinados, sino que incluimos también, pieles, cáscaras y partes menos nobles o restos de ingredientes.

Hoy en día tenemos muchísimas recetas de aprovechamiento, pero las mejores son las que podemos ingeniar nosotros en casa. Precisamente por ello, y como consecuencia del “retiro” (utilizo esta palabra como sustituta de confinamiento) de estas semanas y desde el compromiso que adquirí de evitar acudir a los supermercados como lo haría habitualmente, decidí proponer recetas con lo que ya tenía. Alargando la salida al mercado en quincenas. Sí, sí se puede si te planificas bien.

Las podéis ver pinchando AQUÍ.

Pero ¿por qué probarlo?

Funcionar de esta manera no solo despierta tu creatividad. ¡No te queda otra! Dale la vuelta a la tortilla e improvisa. No por no tener un ingrediente de una receta podemos abandonarla, tenemos la oportunidad de versionarla.

Aprendes a consumir de manera más responsable, controlando (aunque parezca mentira) la economía familiar, ya que no acudimos en exceso al mercado.

Revisar con frecuencia la despensa y la nevera es un ejercicio estupendo para saber qué necesitamos de verdad. Muchas veces acudimos al súper pensando que no tenemos garbanzos y sí, solo que estaban escondidos. ¿Y el congelador? No te olvides de él. ¡Cuídalo también!

Respeta el medio ambiente precisamente por lo mismo, no generamos tanto residuo.

 

Trash Cooking

Nace, así, un nuevo termino mucho más comercial y llamativo que se traduce del inglés como “cocinando basura”.




Receta sencilla: 2 manzanas, 1 patata, 1 puerro, mantequilla o aceite, sal y pimienta.

En primer lugar, pela las verduras y la fruta. NO TIRES LAS PIELES. Lávalas bien y rehógalas en blanco (sin que lleguen a dorarse demasiado) en una olla con un chorrito de aceite de oliva.

Cúbrelas de agua y haz un el caldo con el que coceremos luego las verduras. Deja cocinar 20’ a fuego medio.

En otra olla (o en la misma cuando ya tengas el caldo listo) Trocea el puerro, la patata y las manzanas. Dóralas con un poquito de aceite y cubre con el caldo que hemos hecho. Deja que se cocinen las verduras 30’ y tritura todo. En este punto puedes añadir un chorrito de nata o leche si te gusta. Rectifica de sal y pimienta y ¡tienes lista una vichyssoise de manzana lista!


Los sofritos, los caldos como el que te acabo de proponer, rellenos de canelones o verduras con carnes o pescados en salsa, asados, etc, cremas… son platos ideales para elaborar con retales de ingredientes.

¿Y tú? ¿De qué equipo eres?

¡Nos vemos pronto!

Adriana B.

 

 

tortilla con verduras, un clásico





rissoto con espárragos





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Curiosidades

¿Alguna vez habéis comido sol@s en un restaurante? Y no hablo de esas veces donde por trabajo o cualquier otra circunstancia motivada por el ritmo frenético de tengo que comer alguna cosa antes de… Me refiero a ir por el simple hecho de disfrutar de tu plato favorito o conocer un sitio nuevo sin la necesidad de acudir con nadie más que contigo mismo.

El otro día mientras  disfrutaba SOLA de un delicioso ramen (qué raro…) y sin tener claro cuál sería el siguiente post de este blog, me apeteció compartir esta pequeña reflexión.

¿Comer solo o acompañado?

Pues me quedo con las dos. Para mí el acto de ir a un restaurante o disfrutar de una experiencia gastronómica ha estado muy ligada y asociada a compartirla con alguien. Además, llena de prejuicios seguramente, siempre me ha dado cierta pena (qué terrible pensamiento) la gente que va sola a los sitios, especialmente a comer/cenar.

Desde bien pequeña y por mi excesiva timidez, me ha dado mucho reparo entrar a los establecimientos sola, por mi excesiva timidez, por lo que ¿cómo se me podría pasar por la cabeza ir a comer sin nadie? 

Fue en Barcelona. Tenía hambre y no me apetecía comprarme un bocadillo y sentarme en un banco o comérmelo por el camino. No soporto comer andando. Por ese motivo, encontré un pequeño lugar y sin pensarlo mucho decidí entrar. Pedí mi comida y me senté. Desde el principio, y para mi asombro, me sentí bien. No quise irme o coger el teléfono para trastear. Sencillamente disfruté de mi plato de pad thai.

Salí contenta. Contra todo pronóstico, aquella experiencia me gustó y sabía que se repetiría. Y así fue. Desaparecieron esos pensamientos ridículos, esos prejuicios que traía y entendí que hay personas que disfrutan de su propia compañía, en este caso, comiendo.

Pero cuidado, esto no quiere decir que haya renunciado a ir a con gente. ¡Para nada! Me encanta ir con mi familia o amigos a comer/cenar y descubrir lugares nuevos. Intercambiar impresiones y sacarle la puntilla a algún que otro plato 🙂

Pero, ¿comemos realmente solos?

Volviendo a la última vez que comí sola (ese rico ramen) subí a  Instagram diferentes fotos. En una de ellas, comentaba mi idea de hacer este post. También contesté algunos mensajes de whatsapp pero tomé consciencia del momento y en el instante que me trajeron el ramen, hice la foto y dejé el teléfono a un lado. Saboreé y disfruté del plato con la única distracción de mirar por la ventana.

Hoy en día, y como dice El Comidista (os dejo un artículo sobre este tema AQUÍ, que, aunque es de hace 4 años, creo que se pude traer a este 2020) no llegamos a estar del todo solos.  Nuestro fiel compañero nunca nos abandona en esas eternas colas para entrar a los sitios, sintiendo esa necesidad de estar conectados a algo que se aleja de reconectarnos con nosotros mismos, y más cuando es nuestra herramienta de trabajo.

En contraposición, hay números estudios que indican que comer sol@ no es saludable. Un estudio de la Universidad de Oxford reveló que lejos de ser algo tan idílico, detrás de comer sol@ se encuentra un perfil de persona triste e infeliz. También es verdad que habla de repetir este acto durante un periodo de tiempo largo y que el estudió se realizó con población inglesa. 

Asimismo, se habla de países del Norte de Europa y, por supuesto, Japón o Corea, donde acudir a comer en solitario no es algo que llame la atención.

Otro dato y que nos sitúa en nuestro país, según el diario ABC, es el siguiente: En España, el 26% de los madrileños y de los catalanes son los que comen solos con más frecuencia durante los días laborables. 

Como conclusión, añadiría que para mí no es lo mismo comer por necesidad, todos necesitamos alimentarnos, que acudir a un espacio con el objetivo de disfrutar de una experiencia gastronómica.

En cualquier caso, tan interesante me parece divertirse con uno mismo, que rodeado de gente.

Me encantaría saber cuál es tu opinión, si has comido alguna vez sol@ y qué te pareció la experiencia.

Nos vemos en la próxima entrada.

Adriana B.

comer solo es muy interesante, pruébalo

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Curiosidades

5 foods trends que encontrarás este año

Con la llegada del nuevo año hacemos balance del anterior y empezamos a medir y estudiar las tendencias que estarán presentes en los siguientes meses, como la del batch cooking. Lejos de desaparecer esta práctica o método culinario seguirá dando qué hablar en 2020 junto a otras tendencias gastronómicas que te dejo a continuación.


TENDENCIAS GASTRONÓMICAS 2020: SANO, SALUDABLE E INMEDIATO

 

1º. Comer sin cocinar ¿Cómo?

Como el año pasado, el consumidor y, por tanto, su modo de consumir viene marcado por un cambio en sus necesidades que hay que satisfacer. Nacen así nuevos conceptos de restaurantes, platos, packaging… que se adaptan al ritmo de vida caótico, de prisas, estrés y poco tiempo para cocinar.

Necesitamos alimentarios por una cuestión biológica pero no necesariamente cocinar aquello que vamos a comer, o por lo menos hacerlo nosotros. Las opciones para adquirir comida preparada cada vez son mayores, diferentes y de calidad, ya sea como experiencia gastronómica o como una necesidad por falta de tiempo.

Los servicios de comida a domicilio por empresas que se dedican a ello (y no hablamos de fast food exclusivamente) están funcionado cada vez mejor y nos seguirán acompañando este 2020.


2º. Envases compostables.

Muy unida a la conciencia por consumir productos de KM0 y de temporada viene la tendencia de utilizar envases compostables con la intención de sustituir la cantidad desproporcionada de plástico que consumimos, sobre todo cuando echamos mano de la comida rápida o compramos en supermercados. 

Los caterings, los servicios de comida a domicilio, las cadenas de restauración, así como los pequeños comercios cada vez están más concienciados y el camino a seguir en 2020 irá por este tipo de envases biodegradables.

A nivel doméstico se puede aplicar perfectamente ya que tenemos al alcance de la mano, especialmente con Internet, páginas que venden estos productos.




3º. La nutrigenómica

¿Y eso que es? Parece que ya no nos sirve encontrar una dieta clásica facilitada por un profesional sino que queremos ir más allá. La nutrigenómica ofrece una dieta personalizada basada en el estudio de la relación de los alimentos y tus genes con el objetivo de mantenerte en un estado de salud más que óptimo a lo largo de tu vida.

Aunque parezca que esta tendencia se contradice con la primera, lo cierto es que no. En la actualidad tenemos menos tiempo para cocinar o el que tenemos lo invertimos en otras actividades lúdicas, pero la conciencia sobre el cuidado personal y la salud es cada vez mayor. Por eso aparecen estas nuevas tendencias donde el consumidor busca calidad: sabe lo que come y lo que es mejor para él.

 

4º. Plant-based diet o, lo que es lo mismo, dieta basada en vegetales.

Un modelo de alimentación basado fundamentalmente en el consumo de verduras, frutas, legumbres, semillas, granos…donde los productos cárnicos casi ni aparecen en esta dieta.

No tiene que ver con ser o no vegetariano/vegano, ya que no se excluye el consumo de alimentos de origen animal, sino que surge de la conciencia del consumidor de entender y conocer lo que come y cómo lo come: realfooding. Aparece así otro concepto relativamente nuevo. Consumir alimentos reales, frescos y no procesados que además respetan el medioambiente.

5º. Fast food, comida basura. 

Las cuatro tendencias anteriores nos acercan a un ideal de consumo más sostenible y saludable, pero existe la otra cara de la moneda. Alimentarse bien y consumir productos ecológicos o de calidad sale caro. No todo el mundo puede permitirse llevar una dieta equilibrada o realizar la compra semanal con productos de calidad o sencillamente consumir un menú variado, creándose una brecha que afecta de pleno en la alimentación de parte de la población.  

Y aquí sí que entra el fast food tal y como lo entendemos. Comida basura o de muy baja calidad a precios más competitivos y al alcance de más bolsillos. La comida basura seguirá teniendo un papel importante en nuestra vida compitiendo con las nuevas tendencias de alimentación.

Hasta aquí las 5 tendencias en gastronomía que van a pisar con más fuerza este año. La conciencia por el medio ambiente y nuestra salud será la protagonista de un año donde la gastronomía sigue rompiendo con lo tradicional para satisfacer las nuevas necesidades del consumidor.

Cuéntame, ¿Te ha sorprendido alguna de las tendencias? Nos vemos en la próxima entrada de TR3S Cocina.

Adriana B.


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