Curiosidades

Covid-19: ¿Hacia dónde vamos?

Transformarse en momentos de crisis es todo un reto 

 

En esta carrera por adaptar nuestros negocios lo más rápido posible a esta ya famosa nueva normalidad, no hago más que preguntarme sobre cómo quiero que sea y hacia dónde quiero ir teniendo en cuenta dos factores muy importantes: las nuevas necesidades o inquietudes de la gente y un futuro que se presenta más incierto que nunca.

Una reflexión, preguntas sin respuesta en voz alta, que me gustaría dejar escrita en este pequeño rincón digital, que es el blog de TR3S COCINA y compartirla con todo aquel que quiera leerla 🙂 


¿Qué es exactamente eso de la nueva normalidad?

Me pregunto si hay un cambio de mentalidad real después de haber vivido, y ojo, seguir viviendo esta situación tan extraordinaria y difícil. Desde luego en la restauración (que es el ámbito laboral que me compete) creo que sí. Y ya no solo de mentalidad sino en la manera de trabajar. Pero, ¿y en el consumidor?

Antes de esta pandemia ya se percibía una transformación quizás tímida en ciudades pequeñas, más notoria en las grandes, en la manera de consumir o de disfrutar de la gastronomía.

Los chefs a domicilio, eventos personalizados, experiencias más únicas y en pequeños grupos en espacios privados… aparecían como opción a las actividades más tradicionales. O el turismo gastronómico que estaba moviendo a tantísima gente que viajaba por el placer de comer, de descubrir a esos chefs de estrella o restaurantes sobresalientes.

Ahora, quien puede, se adapta al reparto a domicilio o recogida en sus espacios  ¿Se pondrá más de moda que nunca esta tendencia convirtiéndose en una parte esencial de la restauración? Incluyendo a los restaurantes de estrella ¿Preferimos comer en casa antes que salir? 


emplatado, servicio de chef a domicilio de tres cocina¿Dónde y cómo situamos ahora la experiencia gastronómica?

Volviendo a los restaurantes de estrella donde creo que podemos ver un ejemplo muy evidente de lo que entendemos por experiencia, ¿se habrían planteado alguna vez y antes de este paradigma social ofrecer su cocina a domicilio o para llevar?

Con un servicio en mesa impecable y atención exquisita acompañados de un concepto culinario muy estudiado y trabajado por los chefs y sus equipos, acudir a un restaurante de estrella es, desde mi punto de vista, toda una experiencia. Pero ¿y ahora qué? 

La comida nos une (como dice el eslogan de Canal Cocina) y, de una manera u otra, seguirá siendo así. Estoy convencida. De toda crisis salen conceptos novedosos, proyectos que satisfacen las nuevas necesidades del consumidor en un mundo tan cambiante y rápido, pero al final todo tiene su proceso.

¿Cómo se adapta un pequeño comercio sin recursos? ¿O un autónomo como yo? No es solo plantearse hacer vídeorecetas porque es lo necesario para darse visibilidad, esto es casi obvio y ahora más que nunca. Es algo más. La digitalización será clave pero adaptar una web o empezarla no es sencillo, ni gratis.

Como no lo es hacerte con un packaging y ajustar tus platos a un sistema de reparto para que lleguen a su destinatario sin perder la calidad a la que nos tenían acostumabrad@s en su local. ¡Todo un desafío! 

¿Y cómo le pides a esa parte de la población que ahora no tiene recursos a que te ayude a impulsar tu negocio? Quizás puedas pensar que ¡vaya reflexiones tan deprimentes o negativas! pero os aseguro que no. Tan solo son preguntas que me vienen a la cabeza y quería compartir. Con sentido o sin él. 

Por eso trato de buscar las respuestas necesarias para seguir generando una nueva oportunidad: para mi negocio y para mi vida en general.

Alguien me dijo en una ocasión que “empezar de cero puede ser un reto”. Y tanto que lo es. Pero si lo aceptamos como algo positivo, bonito e ilusionante, a pesar del miedo y la incertidumbre, puede ser maravilloso.

Tengo claro que en este momento de transformación tan brutal a nivel empresarial, no quiero correr. Y aunque quisiera, tampoco puedo. Pero si algo he aprendido en este periodo de “retiro” (y puede sonarle a alguno demasiado místico, utópico, difícil… o como quiera etiquetarlo) es a confiar. 

¡Nos vemos pronto!

Adriana B.