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Risotto de pollo y espárragos

Un plato para ocasiones especiales



Tengo que reconocer que no soy muy fan del risotto, este plato italiano cuyo origen lo situamos en el norte de Italia, en Lombardía. El risotto no es un plato que me suela apetecer cuando como en algún restaurante italiano, ni siquiera cuando estuve en Italia probé uno porque siempre me lanzo sin pensarlo a por la pasta. ¡Qué le voy a hacer! Pero me he animado a probar en casa con esta receta ya que precisamente tenía tres de los ingredientes básicos para hacerla: el arroz, mantequilla y queso rallado. 

En la escuela de cocina tuvimos unas clases dedicadas a los arroces e hicimos risotto y no tengo mal recuerdo. Por eso, me ha parecido una propuesta muy interesante y adaptable con ingredientes que  tengáis en casa para celebrar el DÍA DEL PADRE

En mi caso voy a elaborar esta receta con contramuslos de pollo, la parte más fibrosa de los espárragos trigueros (que nunca las tiro) y vino blanco turbio, insisto, el que tengo en casa. Pero como os digo, podéis cambiar los espárragos por setas, calabacín, calabaza… en fin restos de verduras que hayan quedado olvidados en la nevera.

Aunque esta receta de risotto no es complicada sí hay que dedicarle tiempo y no quitarle el ojo de encima para que el arroz no se nos pegue o se pase demasiado. 

¡Empezamos!

Ingredientes para 2 personas

Ingredientes para hacer risotto



1. En una cazuela agregamos un poco de aceite de oliva y añadimos los trozos de pollo cortados en cubitos. Intenta que sean del mismo tamaño para que se cocinen por igual.

Dóralos bien y deja que se cocinen durante 10’ a fuego medio. No pasa nada si, como ves en la imagen, se agarra un poquito a la olla pero sin quemarse. Eso nos dará también sabor. 

2. Agrega la cebolla en brunoise, los espárragos bien cortaditos y el ajo picado, la sal y la pimienta. Mezcla todo bien y cocina durante 2-3′.

Añade el vino blanco y deja que se evapore el alcohol. Mezcla todo bien ¡ya huele que alimenta!  




3. Agrega el arroz y rehoga. Empieza a añadir el caldo poco a poco y remueve bien, recuerda que el caldo o el agua debe estar caliente.

Vamos a esperar a que se evapore el líquido para volver a agregar un poco más de caldo. Repetiremos este paso hasta que el arroz esté casi hecho. En total, el arroz tardará en cocinarse 20′ aproximadamente.

Esto dependerá también del tipo de arroz, por eso es importante que vayas probando.

Cuidado con dejar el arroz demasiado cocinado. Nos interesa encontrar una textura cremosa pero no una pasta de este cereal. 


4. Una vez tengas el arroz casi listo, rectifica de sal y pimienta si es necesario. Fuera del fuego, agrega los trozos de mantequilla y el queso rallado. Sigue removiendo hasta que todo quede perfectamente integrado y… ¡a comer!




NO DEJES el arroz listo mucho antes de servirlo.





Esta receta se merece un emplatado elegante ¿no crees? A mí personalmente no me gusta chafar el arroz a la hora de emplatar ni ponerle ningún molde. Por lo que solo he tenido cuidado de no manchar el plato escogido, un plato hondo precioso de color azul, y de no pasarme con la cantidad. Es una receta copiosa y un poco pesada por lo que ten cuidado con poner demasiada cantidad en el plato. ¡Mejor repetir!

En mi caso, no tengo en casa ninguna hierba aromática tipo romero, tomillo o perejil que le irían fantástico para rematar esta receta, por lo que sencillamente he añadido por encima un chorrito de aceite virgen extra de oliva y unas lascas de champiñón crudo. 






Como acompañamiento a este risotto te propongo una ensalada de lechuga o brotes bien aliñada sin ningún condimento más que su vinagreta para “desengrasar” un poco. Así os podéis reservar para un postre divertido y muy familiar como son unas crepes. TE DEJO LA RECETA PINCHANDO AQUÍ. 

Disfruta de un estupendo plato de risotto