Curiosidades

TR3S COCINA cumple uno


La historia de TR3S COCINA se remonta a mi vida en Francia, hará ya 7 años. ¡No me lo puedo creer! 

Me fui con 23 años (y con el que ahora es mi marido) a empezar una nueva vida en el país vecino sin saber qué pasaría, sin saber el idioma. En un coche que se rompió por el camino y una pata de jamón que tuvimos que llevar a cuestas hasta llegar a nuestro destino: Senlis, una pequeña ciudad al norte de París. Era un regalo para los tíos de mi pareja y evidentemente tenía que llegar a sus destinatarios sí o sí.

Con sus luces y sus sombras, pero siendo una experiencia vital estupenda, Francia nos ofreció cuatro años maravillosos. Y allí, en esa ciudad de cuento, nació lo que hace un año presenté de manera oficial como TR3S COCINA.

Mi inquietud por la cocina vista de una manera profesional cogió, sin duda, fuerza en aquel primer diminuto piso.

Empecé a cocinar no solo para alimentarme sino para darnos el gusto de disfrutar de la comida. 

Me empapaba de recetas día y noche, LITERAL, compaginando mis clases de francés y posteriormente mi primer empleo como fregaplatos en una franquicia de carne. Un trabajo que lejos de recordarlo como algo negativo me acercó al mundo profesional. Poco a poco empecé a elaborar las entradas y los postres ¡sin dejar de fregar, claro! Yo era feliz. Me había costado mucho encontrar un empleo. 

Probaba en mi cocina de “Pinypon” e invitábamos a toda la familia. Aunque comiéramos apretados y lasaña hecha sin horno para 10-12 personas (lo pienso ahora y digo que ¡qué valor! jajaja) ¡Pero oye, lo hacíamos! Y lo mejor de todo era ver a la gente disfrutar.

Me volcaba en cada detalle, pensaba los menús e imaginaba qué podía ofrecer para garantizar que mi familia y amigos estuvieran absolutamente cómodos. ¡Hasta me animé a preparar un menú semanal para los compañeros de trabajo de mi pareja! 

Empacaba los tupper de comida en una caja de madera y él los llevaba y los repartía. Poco a poco iba picandome más y más el gusanillo y mi ilusión era formarme en una escuela de cocina.

Los pimientos llegaron en la Rue de Beauvais 48, la segunda casa. Y con ellos, el primer boceto de blog llamado El saber hacer mediterráneo. Antes de este nombre se barajó otro: Le caprice d’ Adriana… La idea era proponer recetas mediterráneas, españolas, a los franceses que adoran nuestra gastronomía.

Y por eso los pimientos, (aunque la primera idea fue un tomate) un alimento que me transportaba a casa. Me lancé con los primeros videos que nunca vieron la luz, como el blog. Y de nuevo nuestra vida cambió. 

 


Llegó Barcelona.

De la noche a la mañana decidimos que nuestra aventura debía continuar en otro lugar. Volvíamos a España, para nuestra propia sorpresa, tras cuatro años en el país galo. Con todo, nos mudamos.

Adriana en la escuela de cocina Barcelona daba paso a otra etapa maravillosa donde pude llevar a cabo mi gran ilusión: estudiar cocina en l’ESCOLA SUPERIOR  D’HOSTELERIA DE BARCELONA.

Lo recuerdo con tanto cariño…que me emociona. Me lo pasé genial, me encantaban las clases prácticas y disfrutaba mucho más degustando todo lo cocinado tras cada sesión. ¡Nos poníamos las botas! 

Además me permitió realizar las prácticas en el restaurante La Finca de Susi Díaz. Una de mis chefs de referencia por su calidad en los emplatados, esa elegancia y creatividad sin olvidarse de esos sabores tan delicados y perfectos. 

Si me hubieran dicho años atrás, en aquella cocina diminuta donde me volvía loca con sus rectas, que realizaría las prácticas en su restaurante… no me lo creería 🙂

Pero Barcelona duró 365 días aproximadamente 🙂 La vida (queriéndolo o no) nos trajo de vuelta a nuestra ciudad natal, Alicante, después de 5 años fuera.

Pese al trabajo que cuesta empezar de cero otra vez, desde el minuto uno dije que era el momento de lanzarme.

Durante meses le dimos entre mi marido, mi hermano, y yo la forma definitiva a nuestro pequeño proyecto: TR3S COCINA,

Miguel plasmando todas mis ideas con sus diseños, mi pareja con su apoyo incondicional y yo, al pié del cañón cada día para ofrecer lo mejor de mi. 

Mi otro hermano, Carlos, le dio sin saberlo el nombre al proyecto al crear un grupo llamado TR3S, así tal cual. Con tres pimientos y mi “lema” de ¡cocina, emplata y a la mesa! me pareció la mejor elección. 


Curiosa coincidencia, lo creáis o no, porque cuando propuse los dos menús no caí en la cuenta de que todo empezó en Francia y que este jueves 7 de mayo es nuestro cumpleaños.

Con este menú temático (tendréis el menú completo en el post de mañana) que elegisteis cierro un ciclo. Con un futuro lleno de incertidumbre, TR3S estará siempre enfocado a divertiros y a hacer disfrutar a todo aquel que se deje llevar por mí, por la esencia de estos tres pimientos. Con su verde esperanza, lleno de frescura y naturalidad y su rojo pasión, fuerza y vitalidad.

Gracias por acompañarme en este pequeño relato. Es importante recordar cómo nacen los proyectos, volver a sentir la ilusión del principio y compartirlo. Detrás de una idea, siempre hay una historia que contar. 

¡Nos vemos pronto!

Adriana B. 

comienzos de TRES COCINA